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Alexis Álava define su oficio de manera categórica: "El diseño no es arte, no es improvisación, no es dibujo..." Este diseñador ecuatoriano se inició en la creación de muebles y accesorios para cocinas. Pero el manejo de materiales alternativos como el aluminio, el vidrio, el plástico, los metales y materias como la electricidad y la electrónica lo han llevado a encargarse del diseño de productos adicionales como puertas de aluminio, bases, apoyos, closets, respaldos, mesones y toda una serie de productos innovadores - los asientos iluminados y puertas con vidrio de color con una tecnología diferente a la de Europa son sólo dos ejemplos.


El paso por Italia permitió a Alexis comprender que una buena empresa de producción de muebles no supone necesariamente una organización totalizadora, que tenga que encargarse de procesos básicos como el corte y laminado de materia prima, sino que implica la articulación de una serie de industrias en una serie de procesos diferentes. Así, comprendió que la especialización permite concentrarse en el diseño y en la necesidad de que éste sea diferente e innovador. Como él dice: "por más inversión de la que yo disponga, si no creamos algo diferente, la pelea será solamente por el precio. Ha sido muy difícil educar a nuestra gente en lo que implica una mícroempresa, pues todos debemos hacer de todo, pero al mismo tiempo, la valoración humana me ha demostrado que una persona que no sabía nada de muebles, con el empeño y la dedicación de las dos partes, puede generar un carpintero o un empleado espectacular".


"Cuando tengas un producto que represente el medio en el que vives me avisas para comprarlo". Fue aquella frase de la dueña de la firma Salvaran! -un negocio italiano de cocinas con 50 años de trayectoria- la que en una reunión con Alexis motivó algo diferente en su forma de pensar. De esta forma, se preparó, investigó y, hace un año, cuando estuvo como expositor en una feria de Milán, presentó una puerta de aluminio que en su frente cuenta con productos locales como la cabuya y unos textiles ecuatorianos que unidos a tecnologías como el plástico lograron un efecto muy positivo en los espectadores. Así pudo concluir que "muy por encima del diseño contemporáneo existe algo que implica la cultura, la historia, el sentir de una sociedad que debe reflejarse como parte del desarrollo de los pueblos".


Alexis insiste en que es importante entender al trabajo del diseñador como un proceso de investigación en términos de materiales, necesidades, tecnologías, ergonomía y funcionalidad. El alcanzar un producto final supone la realización de una serie de pruebas, prototipos, observaciones y correcciones. Además, añade: "el diseño es la relación posterior de ese producto con el entorno y con el usuario, es una cadena que comienza con las necesidades y termina con el marketing".

 

"El éxito significa poder demostrar a mi entorno que se pueden realizar productos de alta calidad, con un agregado importante que es el "Hecho en Ecuador".

Para Álava, toda esta riqueza del universo del diseño se ve muchas veces limitada por el facilismo. "El éxito significa poder demostrar a mi entorno que se pueden realizar productos de alta calidad, con un agregado importante que es el 'Hecho en Ecuador'. Parece sencillo de entender, pero cuando en una fábrica de nuestro medio tú propones el desarrollar un producto, te dicen sencillamente que no. que no contamos con presupuesto para el desarrollo de productos, que simplemente copies los modelos de las revistas. No se dan cuenta que esa inversión diferencia aJ producto y genera un gran impacto en el usuario".

 


El diseñador está convencido de que el desarrollo de un país implica directamente al desarrollo del diseño industrial: "¿Cómo desarrollo desde una simple cuchara hasta un automóvil? Existen países con una cultura de diseño de cientos de años, así como existimos países que nos hemos acostumbrado a depender del diseño de las potencias mundiales... es algo muy difícil de superar pues implica primero convencernos de que sí podemos". Alexis recuerda que fue hace 10 años cuando se dio cuenta de que era capaz de ser un diseñador innovador. En ese entonces, junto con su esposa Jacqui (iniciaron su negocio en familia), creó unas bases de aluminio para muebles -luego de realizar una inversión en una matriz de plásticos y una investigación en aluminio; - en una reunión de gerencia se exhibió el producto, sus jefes en su trabajo creyeron que se trataba de un producto de origen europeo: "yo interrumpí y dije que no, que es un producto ecuatoriano y que es de Alexis Álava. Para mí ese fue el inicio de una gran confianza en mí trabajo".


Para Alexis, dueño de EurocucinE- la Dolce Vita es "aquella en la que se viva en un medio en el cual sea posible encontrar todo tipo de productos que reflejen un estilo de vida, un desarrollo industrial, una referencia a nuestra cultura. Estas creaciones (muebles, accesorios para el hogar, iluminación, artefactos eléctricos, todo tipo de productos, diseño gráfico, diseño de modas, etc.) deben haber sido organizados y pensados en todos sus aspectos". Y añade: "Mi meta es la valoración del diseño en un medio en el cual todavía estamos en pañales".